Es muy común a la hora de hacer ciertas recetas, sobre todo en los postres, que uno de los ingredientes sea la leche evaporada. Aquí te enseñamos cómo prepararla tú mismo para no tener que molestarte en buscarla. El resultado no es tan espeso y cremoso como la leche condensada, pero sirve para darle consistencia a postres e incluso salsas.

Aunque puedes elegir la receta que más te guste, para que la leche sea de mayor calidad y tenga mejor sabor te recomendamos que elijas la técnica de evaporación.
Ingredientes:
- 1 l de leche entera
Utensilios:
- 1 cazuela ancha
Preparación:
- Colocar la leche entera en la cazuela de boca ancha.
- Llevar la cazuela a fuego fuerte hasta que rompa a hervir, luego bajar el fuego inmediatamente porque la leche sube cuando hierve y puede salirse de la cazuela.
- Remover de vez en cuando con una cuchara de madera para evitar que se forme nata.
- Tener cociendo entre 1 hora y hora y media aproximadamente, hasta que quede un líquido espeso de un color algo más oscuro que la leche original, tirando un poco hacia el amarillo.
- Para evitar los sedimentos de coagulación que se producen en algunas proteínas a causa del calor, se debe pasar el líquido por un colador antes de utilizarlo.
- Se obtendrán unos 400 ml de leche evaporada.



